La ducha íntima fue inventada para facilitar y ayudar a una relación sexual más saludable. Su función es limpiar anal y vaginalmente, no dejando residuos que puedan dificultar la penetración. También es conocida por el nombre de "Chuca".
Duchas higiénicas: cómo usar una ducha anal
Las duchas higiénicas son alternativas muy utilizadas cuando se trata de prepararse para el sexo anal: la ducha anal de preparación. Aunque hay otras formas de hacer la famosa “chuca”, como usando una jeringa o incluso el duchador, las duchas higiénicas son más prácticas y anatómicamente mejores para realizar la limpieza de todo el canal del ano.
Inicialmente, las duchas tenían un propósito médico, generalmente para la higienización de pacientes. Sin embargo, gracias a su facilidad, pasaron a ser usadas también como instrumentos en el ritual que precede al sexo anal.
Al fin y al cabo, a nadie le gusta tener relaciones con la neurosis de pensar que quedó alguna suciedad o residuo de heces en el recto, ¿verdad? Por lo tanto, para que la posición sea placentera y limpia, es indispensable el uso de la ducha anal.
Anal o vaginal
La ducha íntima, llamada “bomba para ducha vaginal” (pero que puede ser usada por mujeres y hombres), consiste en un bulbo de goma donde se coloca el agua y que viene con un pequeño tubo.
A pesar de estar indicado principalmente para la higiene vaginal, el tubo también es un “aplicador rectal”.
Ventajas de usar duchas íntimas
A continuación, vea las ventajas de usar siempre las bombas para ducha anal/vaginal, o duchas higiénicas para la chuca:
- Es portátil: por ser pequeña y discreta, es posible llevarla siempre consigo, dentro del bolso, en la mochila o donde quiera;
- Es anatómica: dado que fue fabricada para este fin, la ducha se adapta mejor al cuerpo y realiza una limpieza completa;
- Es exclusiva: tiene la certeza de que la ducha solo pasó por su orificio;
- Es higiénica: es fácilmente higienizada, basta con seguir las instrucciones del envase y usar agua caliente;
- Es barata. Puede parecer cara, pero compensa a largo plazo.
- Es segura: con el bulbo (o Pouch), no hay riesgo de poner demasiada agua.
Cómo usar una ducha anal
Para usted que desea aprender cómo usar una ducha anal, separamos algunos consejos superfáciles que simplificarán su vida a la hora de hacer la chuca:
- El bulbo debe llenarse con agua, preferiblemente potable o mineral;
- El agua debe estar tibia, para no causar molestias o daños al contacto con las paredes del ano. Haga la prueba en su mano y vea si la temperatura es cómoda para usted;
- Use bastante lubricante a base de agua para facilitar la introducción de la boquilla de la ducha anal en su ano;
- Es muy importante elegir una posición cómoda que facilite la limpieza. Además de la comodidad, busque una posición que ayude a retener el líquido, porque lo ideal es que permanezca en su recto durante unos minutos, para que la limpieza sea completa;
- Lo ideal es que esté completamente relajada o relajado. Esto porque cualquier tensión o incomodidad genera un bloqueo y será muy difícil introducir la boquilla de la ducha y mucho peor introducir el pene después. Cree este momento como un ritual de relajación antes del sexo anal.